domingo, 27 de julio de 2008

¿QUIÉN SE HA LLEVADO MI QUESO?


Leí este interesante libro con un título inusual el cuál disfruté mucho. Una historia sobre la importancia de poder adaptarse en un mundo que esta en constante cambio, y de las decisiones apropiadas para poder enfrentarlos.


Ésta historia me hizo reflexionar que cuando estamos es un dilema casi traumático al momento de tomar una decisión, es porque nos hemos acostumbrado a situaciones ya establecidas y nos cuesta mucho salir de ahí y ni siquiera pensamos en la mínima probabilidad que aquello pueda cambiar.


Aunque creo que al momento de tener que decidir algo, el protagonista fundamental es nuestro propio criterio, formado según cada experiencia y el que nos hace reflexionar y discernir sobre las situaciones que nos ocurren.

Ya que el libre albedrío lo tenemos, ese que nos dejó DIOS para tener nuestra propia elección.


Bueno con esta historia recordé que hace muchos años atrás tuve que tomar decisiones que lógicamente cambiaron mi rumbo, y claramente tendré que tomar otras nuevas, pero lo que creo firmemente es que cuando ponemos como base al Señor en nuestras toma de decisiones todo se aclara, todo fluye y todo se estabiliza, aunque el mundo cambie constantemente.

martes, 15 de julio de 2008

COMO EN UNA BICICLETA…………


Sí, creo que la vida ha sido como andar en bicicleta, cuando ya estás arriba de ella, hay que peladear y peladear para seguir el camino, cuidándonos de no mirar mucho hacia atrás para no tropezar con lo que se nos viene adelante y así no caer. Llevando los recuerdos de los caminos pedrosos y difíciles que dejamos en el pasado, aprendiendo de ellos las dificultades de su camino.


Y si caemos de ella, como ciertamente lo haremos, debemos tratar de pararnos y subirnos aunque sea con sacrificio, pues si nos quedamos mucho tiempo en el suelo, nos arriesgamos a que sea más difícil el volver a tomar nuestro norte.


Es como en una carrera, la carrera de la vida, muchas van lentas, casi no pueden mover sus pedales, pues el que las impulsa ya no tiene fuerzas ni esperanzas o porque ya no sienten la necesidad de seguir luchando en su camino. Otras han pasado más rápido que nosotros, pues su andar es diferente, tal vez porque su bicicleta tiene mejores condiciones que las nuestras, pero no debemos desmayar por eso, pues la experiencia me ha enseñado que la meta siempre seguirá ahí mismo, esperándonos. Esa meta que cada uno tiene en su corazón.


Creo que son muchas las formas de andar en ella, pero lo importante es cuidar de nuestra velocidad, mesuradamente, sabiamente, tranquilamente, parando cuando sea necesario y siguiendo cuando hay que hacerlo.

Admiro la fuerza y fortaleza de la Sra. Betancourt y su temple para seguir adelante, no sé de su ideología política, ni su postura frente a la vida, pero la fuerza con la que sus piernas peladearon y no desvanecieron es increíble, tal vez conocía la historia de Job y toda su entereza en la vida que le tocó vivir. Él nunca perdió las esperanzas en DIOS, nunca se rindió, tal vez en muchas ocasiones sintió que ya no tenía fuerzas suficientes, como a todos nos ha pasado, pero nunca perdió sus ganas de volver a subirse a su bicicleta.

Pero lo que más he aprendido a lo largo de mi corta vida, es que no importa si tu bicicleta es de una excelente marca, o si está antigua y oxidada por los años, somos nosotros los que le damos la fuerza aunque sea a paso lento, llevando si es necesario un asiento trasero para poder recoger a nuestro prójimo que ha caído y poder encaminarlo. Y por supuesto nunca olvidando la luz delantera para que nos vean en el camino, esa luz que solo el Señor nos puede dar.

Y como andas tú…….

lunes, 7 de julio de 2008

Orgullo y Prejuicio


Cada vez que veo esta película basada en la novela de Jane Austen, reflexiono acerca de éstas dos palabras que muchas veces hemos tenido en nuestra forma de ser, y que también ha estigmatizado a muchas personas a través de los años.


Claro, a través de generaciones las sociedades han sido tal vez victimas de estos conceptos, motivados por creencias y escala de valores, que marcaron estilos de vida.

Los prejuicios, las tradiciones, las apariencias, las clases sociales marcadas por sentimientos de superioridad, etc.., que ciertamente no te dan ni una pizquita de felicidad, donde prima el color de quién tiene y ostenta más y a la extrema importancia a las letras.


Bueno tal vez es exagerada mi apreciación sobre esta excelente película, pero lo cierto es que hasta en la actualidad, sumidos en el consumismo y en las apariencias, es que olvidamos que el Señor nació en un humilde pesebre, siendo rey de reyes y dueño del oro y de la plata, no necesitando de la vanagloria por ello, sino que por su gracia y humildad es que era admirable.

miércoles, 2 de julio de 2008

DESDE MIS 16…….



Mi camino desde los 16 ha tenido un color diferente, un color de esperanza. Todos mis sueños, intereses y anhelos cambiaron definitivamente desde mis 16……..

En esta hermosa etapa de mi vida viví muchas cosas importantes, en donde mi cuerpo cambiaba progresivamente de niña a mujer, donde mi primer amigo se atrevía a pedir el permiso de mi padre para poder salir conmigo, donde todo parecía mágico y éramos dueños del mundo.

Todos esos bellos recuerdos, experiencias y sensaciones que pasan en un tiempo breve, se transforman en acontecimientos que sin duda quedan en mi recuerdo, pero lo que indudablemente marcó mi existencia fue cuando te conocí a mis 16.

Desde ese instante todo cambió, desde ese instante supe que ya jamás sería lo mismo, todo cambiaría para mí, y que siempre te tendría conmigo.

Te conocí sin ver tu rostro, pero te sentí como fuego en mi ser y llegamos a comprendernos, pues muchas veces he leído tu diario, el que me enseña a vivir día a día, pues nada malo hay en ella para mí.

He pasado alegrías, tristezas y desilusiones, claro que sí, y siempre todo me lleva a ti. Siempre le das respuesta a mi corazón, siempre le das sentido a lo que me ocurre, siempre vas delante de mí, mirando el peligro antes que yo pase, siempre estuviste ahí, siempre estás ahí. Somos nosotros los que te abandonamos.

Siento que antes que respirara, ya me conocías. Pues uniste a mi madre y a mi padre desde los rincones más alejados, y esperaste mis16 para mostrarme toda tu soberanía y esplendor.

Gracias por llegar a mi corazón tan dulcemente, gracias por soplar suave en mí oído a mis 16 .

Eres mi mejor amigo, mi amigo fiel, el que nunca me dejará sola, pues aunque todos se hayan ido, tú nunca soltarás mi mano.

Ahora que tengo el doble de aquella época, te doy gracias por que comprendo mi labor, y tal vez un 16 espera conocerte también.

Gracias por estar conmigo. Sabes que te amo DIOS.